En este capítulo de Indios, porteños y dioses, Rodolfo Kusch reflexiona sobre la zamba como expresión cultural y vínculo vivo entre lo humano y lo sagrado en Nuestra América.
La lectura permite pensar la música popular no como folklore decorativo, sino como una forma de pensamiento situada, donde el cuerpo, el rito y la comunidad expresan una filosofía encarnada.
